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Sociedad: El SMI 2026 destapa un riesgo silencioso: el 85% de las nóminas del hogar contienen desajustes técnicos

(Información remitida por la empresa firmante)

Valencia, 2 de marzo de 2026.

La subida salarial reactiva una brecha de gestión en el Sistema Especial de Empleadas de Hogar: conocer el SMI no garantiza que esté correctamente actualizado.

La reciente publicación del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) para 2026, fijado en 1.221 euros brutos mensuales en 14 pagas, ha activado una obligación inmediata para los empleadores de hogar: la actualización de salarios, nóminas y cotizaciones con efecto retroactivo desde el 1 de enero.

Sin embargo, desde Gestoría en Casa, especialistas en el Sistema Especial de Empleadas de Hogar, advierten que el riesgo no radica en el desconocimiento de la subida, sino en la errónea ejecución técnica dentro del Sistema RED y en la incorrecta declaración de bases de cotización.

“La mayoría de los empleadores están informados y creen tenerlo todo en orden.

Sin embargo, tras una década regularizando situaciones laborales en el sector, detectamos que el 85% contienen errores de tramitación que no son intencionados, sino fruto del desconocimiento de un procedimiento específico”, explican desde la gestoría.

El riesgo se encuentra mayormente en la ejecución El sector de las empleadas de hogar tiene particularidades propias dentro de la Seguridad Social que no siempre resultan evidentes, incluso para empleadores informados.

Entre las incidencias más frecuentes detectadas en las revisiones destacan: No actualizar correctamente el tramo, la base de cotización o los atrasos en la nómina tras la subida salarial, generando diferencias sancionables.

Desconocer que la actualización no se realiza de oficio, lo que provoca que las bases sigan declaradas con importes antiguos.

Arrastrar durante años una estructura salarial mal configurada, sin distinguir adecuadamente entre salario base y complementos absorbibles.

“El alta inicial suele hacerse correctamente porque es un trámite más guiado.

Pero cuando hablamos de modificaciones salariales, reducción de jornada o regularización de atrasos, el margen de error aumenta considerablemente”, señalan.

La falsa sensación de “estar al día” El riesgo no radica en el impago del salario mínimo, sino en creer que todo está correctamente registrado en la Seguridad Social.

Muchas familias abonan salarios por encima del SMI y asumen que la subida anual no les afecta.

Sin embargo, cumplir no depende solo del importe, sino de cómo está registrado.  Estos pequeños desajustes pueden generar diferencias con la Seguridad Social, recargos del 20% e incluso sanciones que, según su magnitud, suelen situarse entre 3.750 y 7.500 euros, pudiendo alcanzar los 12.000 euros en los casos más graves.

Un sector cada vez más profesionalizado La gestión del hogar ha experimentado una transformación profunda: revisiones anuales del SMI, acceso a prestación por desempleo, mejora en la protección para la jubilación, cobertura por contingencias profesionales, etc.

Este refuerzo de derechos implica también una mayor exigencia en la gestión laboral del hogar, que ya no puede abordarse de forma intuitiva ni replicando modelos antiguos de nómina descargados de internet.  “Hablamos de protección futura para la trabajadora y de responsabilidad jurídica para la familia empleadora.

Cuantos más derechos incorpora el sistema, mayor es la necesidad de gestionarlo con rigor”, subrayan desde la gestoría.

Revisar hoy para evitar conflictos mañana Desde Gestoría en Casa insisten en que una revisión detallada tras cada actualización no solo evita multas o diferencias futuras con la Seguridad Social, sino que también previene conflictos laborales derivados de finiquitos o salarios mal calculados.

En el ámbito doméstico, la tranquilidad jurídica solo se alcanza mediante una gestión laboral rigurosa.

Emisor: Gestoría en Casa

Contacto: Cristina Rubio 697146830 cristina.rubio@gestoriaencasa.es