
(Información remitida por la empresa firmante)
Cuenca, Ecuador, 20 de mayo de 2026.
El MACA hackea sus propias vitrinas con la exposición «Pukuna» de Angélica Alomoto: una alianza disidente con La Neomudéjar que inauguró oficialmente su sala de artes visuales, la sala KUNANMI, con una gran presencia de agentes del arte y asistencia internacional.
Una noche cargada de simbolismo, arte y el anuncio por parte de la directora Carmen Lucia Cordero Lopez, del nacimiento de un programa de becas de producción que profundiza en las buenas prácticas y que lleva el nombre de ATEMPORAL.
Este programa del MACA cuenta con la financiación internacional del Museo La Neomudejar y la colaboración de la Fundación Bienal de Cuenca.
Las estructuras museísticas hegemónicas, la mirada eurocéntrica colonial y las vitrinas estáticas de la historia oficial vuelven a ser hackeadas desde la disidencia visual y la resistencia estética en el MACA.
La recién inaugurada Sala Kunanmi del Museo de las Culturas Aborígenes (MACA) —un territorio concebido para hacer converger lo preincaico con lo contemporáneo— se convierte en el epicentro de una transformación radical la práctica museográfica de la ciudad de Cuenca.
Kunanmi, nacida de una alianza internacional disruptiva entre el MACA y el Museo C.
A.
V.
La Neomudéjar de España, estrena la exposición «Pukuna» de la galardonada creadora e investigadora Angélica Alomoto.
Esta iniciativa opera como un manifiesto estético-político que busca sacudir el letargo institucional de la museografía arqueológica y abrir fisuras en los discursos históricos oficiales.
Una curaduría desde los márgenes y la periferia Bajo el pulso intelectual y el rigor de una «curaduría desde los márgenes» comandada por el reconocido crítico, teoricista y actual director de la Bienal de Cuenca, Hernán Pacurucu, la exposición «Pukuna» de Angélica Alomoto, abandona de forma definitiva el circuito dócil y complaciente del arte comercial, para asentar un articulado conceptual y científico sobre como se ha leído históricamente la cosmovisión de los pueblos preincaicos de Ecuador.
Pacurucu articula la obra de Alomoto, no como un conjunto de objetos para la contemplación pasiva, sino como verdaderos dispositivos tecnológicos de agitación ideológica que dinamitan la catalogación arqueológica tradicional.
El texto curatorial firmado por Hernán Pacurucu establece con absoluta crudeza y claridad el marco conceptual de esta agitación institucional: «A través de ‘DEFORMACIONES’ buscamos generar transformaciones radicales sobre la identidad, el cuerpo y el territorio, forzando a la institución museística a dejar de ser un cementerio de objetos.
El trabajo de Angélica Alomoto no decora el espacio; lo tensiona mediante un hackeo frontal a la mirada arqueológica occidental.
En ‘Pukuna’, la artista reinterpreta la cerbatana ancestral mediante el uso visceral de la arcilla y el cuarzo, convirtiendo este símbolo de poder en una crítica directa a la representación cultural hegemónica.
No estamos ante piezasestáticas, sino ante un diálogo disidente entre la memoria ancestral y la carne viva del arte contemporáneo, diseñado expresamente para deconstruir la historia oficial desde la periferia».
De este modo, la curaduría despoja al museo de su rol clásico de contenedor de reliquias muertas para transformarlo en un laboratorio político vivo.
Las piezas de Alomoto se apropian de las salas no para integrarse a la narrativa museística existente, sino para subvertirla desde adentro, cuestionando a quién pertenece la voz que narra el pasado y cómo se construyen las jerarquías de la mirada colonial.
El ecosistema cientifico y tecnológico de Angélica Alomoto La propuesta multidisciplinar de Angélica Alomoto —quien se consolidó en el panorama artístico tras obtener el primer premio en la 62° edición del prestigioso Salón de Julio (2023)— sumerge ahora al espectador en un ecosistema de articulación científica y tecnológica.
Su práctica artística utiliza la cerámica ritual, el videoperformance, los textiles y el patrimonio inmaterial como extensiones críticas de la cosmovisión y los saberes andino- amazónicos.
La infancia de Alomoto, transcurrida entre los paisajes de la Sierra y la Amazonía ecuatoriana, sirve como el núcleo sensible de una obra que busca devolver el aliento, el sonido y la vibración a las wakas.
A través de la combinación de la arcilla moldeada a mano y las nuevas tecnologías de representación digital, así como las técnicas científicas de cocción que lleva investigando por mas de 30 años y con las que que combina basalto, hierro y cobre, Alomoto logra que los materiales ancestrales dejen de ser mudos.
En «Pukuna», la cerbatana tradicional se transforma en una metáfora del aliento vital: un canal que proyecta sonido, genera resonancia y reclama un espacio político en el presente.
Los objetos ya no son piezas arqueológicas inertes; son cuerpos que vibran, interactúan con el espacio y desafían activamente la mirada del observador contemporáneo.
Metamorfosis en la Sala Kunanmi La misión del MACA articula dentro de su nueva remodelación museal, una hoja de ruta que concibe como estrategia de transformación el programa articulado conjuntamente con el Museo LNM de Madrid al que llaman “Atemporal”, esta herramienta de nuevas museologías para la implementación de una visión nueva para el arte actual, da sus primeros pasos.
Esta proyecto no es casual comenta Carmen Lucía Cordero López,.
La Sala Kunanmi fue concebida precisamente como un laboratorio de resistencia cultural en el Austro ecuatoriano, un espacio diseñado para confrontar los vestigios preincaicos del museo con las propuestas visuales más arriesgadas de la actualidad.
Al hacer colisionar temporalidades distintas, «Pukuna» descoloniza la mirada del espectador, demostrando que la memoria de los pueblos originarios no pertenece al pasado sepultado, sino a una continuidad viva que utiliza las herramientas del arte contemporáneo para seguir enunciándose.
Inaugurada con un éxito rotundo el pasado jueves 14 de mayo, la muestra se consolida como un hito crítico en la escena artística de Cuenca.
La exposición no solo visibiliza el trabajo de una de las investigadoras más sólidas de la antropología visual del país, sino que también valida la efectividad de las redes internacionales de co-creación periférica que conectan la gestión cultural independiente de España y Ecuador.
«Pukuna» puede visitarse durante todo el mes de mayo y Abril de 2026 en la Sala Kunanmi del Museo de las Culturas Aborígenes (MACA), ubicada en la calle Larga 5-24, en la ciudad de Cuenca.
Emisor: Jesús y María 22-1dchB
Contacto: Francisco javier Palacio Edreira 639077544 fran@arthousemadrid.es